La mujer de mi vejez

Mi amiga Daicar dice que será fulanita. Su profecía me parece arriesgada, toda vez que la susodicha está a kilómetros luz, y no hablo estrictamente de geografía.

Aquel amor de escolares no va a trascender, lo presiento en su indiferencia y la mía, lo adivino en sus olvidos voluntarios, en la abulia comunicativa de los dos y el cariño idílico que permanece solo en el recuerdo.

Mientras escribo pienso en los bienaventurados y los impacientes, los que miran el almanaque y de un lado a otro, los que se apresuran o los que cargan con alguna culpa  porque saben que, desgraciadamente, el tren solo pasa una vez.

En este minuto, puede que en algo los supere. ¿Tendrán ellos a mano “la mujer de su vejez”?

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4 comentarios to “La mujer de mi vejez”

  1. felix anesio Says:

    Ese articulo es mas que periodismo, es literatura picaresca de la mejor. Breve, agil, ironico y mas. Pone al lector a reflexionar sobre un asunto complejo. Gracias de nuevo por tu blog inteligente, nada falaz.

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  2. Hasta que por fin vi el gallo. ¡Pero se le ve de lejos y se confunde con las gallinas!! hmmm

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  3. Pareces muy seguro que la tienes a mano…sabra ella que seras su gallo? o mejor dicho, querra ella?

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  4. Aprecio tu economía en el lenguaje, tan necesaria para las ideas claras. No escapa tu estilo periodístico del estilo en general de Luis Enrique, pero esta nueva manera de crear también puede abrirte puertas. Explórate.

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