Laidel Chapellí: añoranza por los Tigres

Texto y foto: Oreidis Pimentel

Laidel Chapellí declinó su participación en la segunda Súper Liga Cubana de Béisbol en el año 2004.

Después de compilar sobre 300 en la temporada regular con su equipo Camagüey, su rumbo fue otro porque a través de su matrimonio recibió un pasaporte italiano, se instaló en esa nación de acuerdo a todos los parámetros legales y allí formó familia.

Su partida fue en silencio aunque con sobradas diferencias respecto a otros jugadores que abandonaron por otras vías la pelota de la Mayor de las Antillas y lo cierto es que no se retiró del deporte de los strikes, sino que por el contrario, se unió a la lista de cubanos que durante décadas-mediante cooperaciones deportivas u otros contratos especiales-se desempeñaron en la península del Mediterráneo.

Asombró su aparición por la pequeña pantalla durante el mundial Taipei 2007, cuando defendió el jardín central con la franela de letras azules perteneciente a la nación europea. Oriundo del municipio Guáimaro, Laidel fue  junto a su hermano mellizo- Loidel- puntal decisivo en la novena Camagüey de la década de los ´90 y primer quinquenio del siglo XXI. Usó el número 31 en la espalda y destacó por su bateo oportuno de fuertes líneas entre los jardineros, como buen primer bate (a pesar de alternar en ese turno con Luis Ulacia) y por gran velocidad en las bases que lo llevó a figurar entre los primeros robadores de la etapa. En diez años acumuló un average de por vida de 284 con 37 cuadrangulares, 305 impulsadas y 97 bases robadas.

Un poco más abajo, en las Series Provinciales, marcó otra etapa con los Tigres de Guáimaro, selección que hasta 1995 nunca había alcanzado un cetro y que a partir de entonces eslabonó 5 campeonatos hasta la partida del número 31. La seguidilla no terminó y con 9 va camino a la décima ocasión dorada.

Quizá por eso queda la mística de los Tigres en Laidel, un camagüeyano que regresa constantemente a su Guáimaro natal, tierra de ganadería y de historia.

En el Tricontinental lo encontramos en pleno entrenamiento, como si los años en el Cariparma de Parma, Liga Italiana (IBL), no existieran, porque comparte con jóvenes de otra generación como cualquier discreto jugador.

Vengo a divertirme y a entrenar. En mi casa se habla solo de béisbol. Hoy de los que juegan en Guáimaro casi ninguno coincidió conmigo pero son hijos de ex compañeros y los entrenadores sí son los mismos. Yo allá en Italia tengo referencias de todo, yo sigo siempre la Serie Nacional y si no llamo por teléfono. Cuando estoy dos o tres días sin saber de los partidos llamo aunque sean los juegos de la Serie Provincial.”

“Cuando esto en Italia tengo el auxilio del técnico Ricardo Arrieta, que es de Esmeralda, Camagüey,  porque a veces llego fuera de forma. No puedo entrenar porque en enero es invierno, unas seis o siete semanas y media.”

En el momento de la entrevista se preparaba para recomenzar en forma la temporada con su nueva franquicia, los Piratas de Rímini, selección que acogió alguna vez al también toletero camagüeyano Leonel Moa (que disparó 18 jonrones) y a los coterráneos entrenadores Juan Pérez Pérez y Felipe Sarduy:

-¿Cómo fue la inserción en la Liga Italiana de Béisbol?

-Enseguida que llegué comprendí que tenían mucha información sobre mis actuaciones en Series Nacionales, todo por vía de Internet de acuerdo al sitio de la federación cubana. En ese tiempo trabajaban como parte de sus misiones deportivas Antonio Muñoz y Roberto Montero, entonces mediante ellos, los federativos del equipo Cariparma se comunicaron conmigo.

-¿Muchos latinos en la liga?

Hay muchos con pasaporte italiano y juegan como extranjeros, también hay bastante dominicanos y venezolanos.

-¿Todos son de primer nivel?

-Hay importantes nombres de Grandes Ligas y Triple A. Te dan cuatro años en Triple A para llegar a las Grandes Ligas y si no llegas, aún así eres un pelotero de valor en cualquier lugar, incluso en Europa.

– Nettuno se destaca por una zona atípica dentro de la afición del Viejo Continente ¿Continúa la fiebre beisbolera?

-Sí, ¡Por supuesto! Es la única ciudad de Italia donde no hay fútbol, hay malecón y béisbol como si fuera La Habana.

-En tu caso ¿Qué representó ser cubano?

-Cuando llegué al Cariparma tuve la suerte de que el jefe de los jugadores y no director, o sea como un general manager, jugó con Luis Ulacia algunos años, con el equipo nacional de Italia, también estuvo en Cuba en el 1993, conoció a Evenezer Godínez, Faustino Corrales y sabía cuestiones de la pelota cubana. Empecé como regular rápidamente como center field,  y durante un año en 6 ó7 juegos estuve en primera base.

– Tus promedios…

-El primer año 306, después continué próximo a 300 y el año pasado 292. Con respecto a lo que ellos me pidieron hice el trabajo correspondiente: cumplir con las 30 impulsadas y 5 o 6 jonrones, que lo sobrepasé sin dificultades.

-¿Seguiste con las bases robadas y la velocidad?

-Allá se juega distinto. Siempre me ponen de cuarto bate y a los managers no les gusta correr tanto. Tienen un estilo un poco más americano y conservador, no les gusta el show de robo de bases ni los toques de bola. A mi nuevo director, en Rímini, le gusta más la pelota cubana y se informa mucho de los estilos de nuestros equipos sobre todo en los play off.

-¿Como calificas al pitcheo italiano?

-El viernes lanza el extranjero, en lo que debe ser el juego más difícil de la subserie. Después los otros dos encuentros son con pitcheo nacional pero muy bueno si es de los equipos elites. En las novenas de la mitad de la tabla de posiciones hacia abajo se batea muy fácil y merma la calidad.

El pitcheo de Cuba es superior. Recuerdo a José Miguel Báez, a Norge Luis Vera, a los lanzadores de Villa Clara que siempre tenían el mismo estilo, te estudiaban mucho. En Italia es distinto pero en los equipos tradicionales hay mucha calidad. Es bueno apuntar que son ocho selecciones.

-¿Como llegas al equipo nacional?

-Esa fue mi mejor temporada y coincidió que me dieran ese año el pasaporte italiano. A ellos le hacía falta un bateador de fuerza y como había conectado unos cuantos jonrones enseguida me preguntaron si yo quería integrar la selección, si estaba dispuesto.

-¿No tuvieron a menos que fueras un extranjero?

-No. Yo me relaciono bien con ellos y me adapté a su ambiente. El idioma sí fue difícil pero ya son 6 años. Lo que sucede es que en el mundo del béisbol los italianos hablan español. Es más difícil aprender italiano en un campo de pelota que en otros trabajos. Te hablan como aquí en Cuba porque tienen muchos latinos.

-Vino el Mundial de Taipei… ¿Tus impresiones?

-Buen campeonato. Los asiáticos casi siempre tienen una organización perfecta porque en la ciudad que estábamos jugaban 10 equipos y tú ibas al estadio y ya estaba todo preparado, los dugouts limpios, incluso cuando apenas se había terminado el partido anterior. Aquello era por parte de voluntarios y muchachos de las escuelas pero rapidísimo y organizado al detalle con todos los aseguramientos.

-En el juego contra los Estados unidos ¿Sentiste algo de cubano?

-Sí, si, si….Con ellos había un entrenador cubano, de La Habana, que fue y me saludó. Entre los norteamericanos cuando yo venía a batear siempre se sentía en inglés-yo hablo un poquito, aclara Laidel- ¡Tírale difícil! ¡Es cubano, es cubano…!.

-¿Hubo opciones a los Clásicos?

-Nunca me convocaron porque tenían muchos peloteros con pasaporte italiano en las ligas norteamericanas. Quiero añadir que este último Clásico 2009 fue más italianizado que el primero, porque en aquel había solo dos italianos y en este casi la mitad jugaban en la liga del país.

-¿Te quedaron ganas de jugar con Camagüey en Series Nacionales?

-A mi me faltaron cosas por terminar, llegar a 1000 hits, ganar un champion en base robadas

-Pero estuviste a punto de conseguir esto último…

-Lo perdí en el último juego de una Serie.

Después que te fuiste Camagüey solamente avanzó al play off 2007. Al menos estuviste en la mejor etapa de los 90 con dos terceros lugares…

-Jugué 5 play off potentes, muy buenos y todavía paso por la calle y la gente me mira y dice ‘Coño, ahí va Chapellí’ Mucha gente no sabe que aún juego béisbol.

Yo siempre ayudo a mi equipo Guáimaro con pelotas bates e implementos. Este año también traeré aunque con los técnicos envío algunas cosas

-En la Serie 1997-1998 el equipo implantó récord de ganados, con una gran lucha en el Grupo C contra el entonces sorprendente Ciego de Ávila. Aunque cayeron en siete partidos contra Santiago de Cuba y terminaron terceros de Cuba lo más singular fue el suceso de la palmita en el estadio Cándido González que convirtió un batazo en polémico doblete contra Ciego de Ávila… Coméntame la anécdota.

-Fue jonrón claro, yo estaba en el center field, corrí hacia allá y lo ví- no falta la risa en su rostro mientras recuerda.

Fue un batazo de Isaac Martínez. Lo que sucedió fue que el árbitro no se internó y Luis Ulacia muy rápidamente agarró la bola, que había rebotado en el tronco de la palmita y cortó hacia segunda. Lo que no entiendo es por qué los avileños se acuerdan tanto de la palmita, en definitiva ese jonrón empataba el partido, no lo ganaba. Omar Luis estuvo muy bien ese día y el play off fue 3-0 para nosotros así que no hubo muchas consecuencias.

-¿Qué retos tienes para esta temporada?

-Me pidieron lo mismo, aunque es más bateador el equipo del Rímini. Por allí pasaron Leonel Moa, como jugador  y Felipe Sarduy como manager así que enseguida se acordaron de ellos.

-Con tu generación el equipo de los Tigres de Guáimaro se convirtió en el rey de la provincia, hasta en Clubes Campeones estuvo en semifinales y aportaba mucho talento a Series Nacionales. Se le quedó el nombre de los Tigres y el himno de guerra que siempre se entona en las gradas junto a la conga La Victoria.

Casi podemos tararearlo juntos:

“Levántate y no pidas más perdón, tú sabías que yo ganaría. No sabemos perder que quieres que te diga, si somos los campeones de la Liga”

¿Cuál es la historia de ese canto?

-El himno lo trajo mi hermano de La Habana que a su vez es una adaptación de una canción mexicana.  Cuando él  estuvo en Melena del Sur. se lo escuchó a la Charanga de Bejucal y aquí la adaptó a la conga La Victoria… ¡Y ya tiene 15 años¡

-¿Algún mensaje a los aficionados beisboleros de Guáimaro y Camagüey?

-Primero que todo que estos muchachos de Guáimaro sigan luchando por ganar su campeonato. Sería el único equipo con 10 coronas, eso alegra mucho al pueblo y a los peloteros, aunque no lleguen a integrar el equipo de la provincia. Son trabajadores que tienen este esparcimiento.

Al pueblo de Camagüey que confíe en su equipo. Hay que jugar con lo nuestro y no vamos a buscar peloteros de otras provincias. Lo que hay es que trabajar y ese equipo va hacer lo mismo que hizo cuando estaba yo o cuando estaba Moa. Quiero que sepan que yo fui, soy y seré siempre fanático de Camagüey, no tengo otro equipo como algunos que dicen Industriales, Villa Clara o algo de eso. No, no, no…El sueño de mi vida era jugar con Camagüey y lo cumplí, entrené y me esforcé, aprendí de los directores y cuando me pusieron a jugar le di par de tubeyes al santiaguero José Luis Alemán y me quedé como regular.

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5 comentarios to “Laidel Chapellí: añoranza por los Tigres”

  1. muuuuuuuuuuuuuy buena entrevista, la disfruté mucho, quizás porque yo soy un nostálgico de los 80’s y los 90’s de nuestra pelota…

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  2. Luis Andres Says:

    -Muy interesante la entrevista, que lastima,me dejaron con deseos de conocer otras inquietudes en cuanto a los interes de los equipos de Camaguey..otro cosa, se comento mucho que a sy hermano mellizo el lo quiso llevar a Italia y no lo conisguio…debio de preguntarce..

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  3. Lo de irse a Italia nunca fue una opción que manejara Laidel, fue una comidilla por una discusión de Loidel con un técnico pero más nada (nota enviada por el autor)

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  4. loidel chapelli Says:

    Es usted periodista muy profesional gracias por sus interrogaciones muy completas .Ademas Gracias por entrevistar a algien q pasa desapersivido por la histpria del beisbol y aporta tanto como cualquier entrenador o jugador ,ese es aquel q siente despiadadamente lo mejor para sus equipos preferidos q son los mios tambien ,hace lo imprecindible por ellos y no de ahora de siempre y doy fe unica de eso ,es mi idolo y `por el gracias adios siento tanto lo q el para el beisbol… y en mi caso mas q lo mejor para el …..un brazo a los dos y en espera de vernos pronto saludos el cano 95 HAS DE EL DEPORTE UN DISFRUTE Y LOS RESULTADOS SERAN LOS Q ESPERAS ……..

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  5. ERNESTO MORENO Says:

    Excelente trabajo, Kike.

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